viernes, 11 de marzo de 2011

INOCENCIO X (VELÁZQUEZ)

El autor de esta obra es Diego Rodríguez de Silva y Velázquez. Este retrato fue acabado entre finales de 1649 y Enero de 1650, cronológicamente pertenece al periodo barroco. Este cuadro lo podemos encontrar en la Galería del palacio Doria Pamphili en Roma. La técnica utilizada para realiza este cuadro es el óleo sobre un lienzo. Inocencio X tendría unos 66 años en el momento en el que Velazquez lo pintó. Este Papa se conservaba muy bien, y tenía mucha vitalidad, aunque había gente que pensaba que por su fealdad le descalificaba para ser Papa, aunque Velázquez intentó pintarlo lo mejor posible.

Gracias a la realización de este cuadro Velazquez consiguió el acceso a la nobleza que era su objetivo prioritario. Además consigue retratar un símbolo tan importante para la Iglesia lo que otorgaba bastante prestigio para el autor.

El resultado de esta obra fue magnífico. El tema principal era el poder.

Velázquez retrata sentado a Inocencio X al modo como lo realizaban los grandes maestros como: Rafael, Tiziano y El Greco, es decir, lo pinta con el cuerpo en tres cuartos, haciendo hincapié en su vejez tamizada, su fealdad disimulada y su energía contenida.

Lo pinta sentado y girado hacia su derecha, con un bonete y un mantelete de color rojo y el roquete blanco. En su mano izquierda podemos ver un papel en el que aparece el nombre de Velázquez como autor de esta obra.

Esta pintura es una expresión vital dentro de un mínimo movimiento. Es la expresión de una personalidad poderosa como es el Papa. Para ello el autor utiliza los tonos cálidos contrastados con los colores fríos, pero de una forma armónica y sin estridencias.

La ropa es lo que está captado con un mayor realismo, consiguiendo una calidad magnífica en las telas a pesar de utilizar una magistral pincelada suelta, con la que nos ofrece toda una gama de rojos existentes.

Pero lo más importante y lo que más destaca del cuadro es su rostro. Hay incluso Velázquez capta el alma del retratado. Este Papa Inocencio X conocido porque siempre estaba en alerta y despierto, por si alguien le arrebataba el poder, el Papa al ver su retrato exclamó “troppo vero!” (¡demasiado real!). Todo esto lo podemos ver si le miramos al rostro, donde se puede ver a un hombre desconfiado e infatigable en el desempeño del papado. El pintor capta la psicología del retratado.

Velázquez realizó un nuevo viaje a Italia a comienzos de 1649, por mandato del rey Felipe IV, con el objeto de adquirir diversas obras artísticas con destino a los palacios reales. Fue en Roma donde Velázquez llevó a cabo este retrato, uno de los mejores de toda la historia universal de la pintura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario