jueves, 28 de octubre de 2010

SAN CLEMENTE DE TAHULL (ÁBSIDE Y CAMPANARIO)

Edificio del SI-XII, es de planta basilical con tres naves, un ábside y dos absidiolos, más una torre campanario exenta situada en la fachada meridional hacia oriente, muy cerca de los ábsides. Las naves convergen ligeramente hacia la cabecera. La estructura del edificio es rústica, con la piedra de los muros sin tallar (sillarejo).

Los muros no tienen ventanas, siendo sus únicos vanos las dos puertas, la meridional y la occidental (más la que da acceso a la torre). Sólo se abren huecos en la cabecera. La construcción de la cubierta es muy primitiva y rústica.

Las naves están divididas por tres columnas cada una. Carecen de ventanas al exterior. Las columnas son cilíndricas, hechas de piedras amalgamadas. Algunas salen directamente desde el suelo mientras que otras se asientan sobre una basa muy simple. En la parte superior están adornadas con un collarín de esquinillas (las esquinas del ladrillo se usan de decoración), típica decoración lombarda, sobre todo de exteriores. Estas columnas carecen de capiteles y en su lugar están rematadas con ábacos muy sencillos sobre los que se asientan los arcos. Sobre los arcos se eleva el muro que tiene la suficiente altura para dar lugar a las dos vertientes del tejado.

La cabecera está compuesta por un ábside central y dos laterales más pequeños (absidiolos). En este caso se ha empleado la bóveda. En las arquerías y ventanas se observa una mejor y más cuidada labor de piedra tallada.

Al exterior los muros no tienen ornamentación alguna y solo se ven interrumpidos por los vanos de las puertas. En los ábsides se aplica una decoración lombarda muy simple y armoniosa bandas lombardas). El ábside central está decorado por grupos de cuatro arquillos ciegos, dobles, separados por medias columnas. Sobre ellos corre un friso de esquinillas como el que se ha visto en algunas de las columnas del interior. El tramo central tiene una ventana y sobre los laterales hay sendos vanos en forma de ojo de buey. Los absidiolos también llevan la misma decoración lombarda, pero con grupos de tres arcos ciegos en lugar de cuatro. Tienen una ventana cada uno.

La torre campanario es cuadrada y está exenta, aunque edificada muy cerca del grueso del edificio, en el ángulo del muro sur junto a la cabecera. Es alta y esbelta como todas las torres lombardas levantadas en el valle de Boí. Corresponde al grupo de torres contemporáneas de las italianas edificadas en el siglo XII, que se construyeron mucho más elegantes que las de la etapa anterior.

Consta de cinco pisos asentados sobre un zócalo macizo bastante alto. En las cuatro caras de cada piso se repite la misma decoración y distinto número de ventanas. En el zócalo hay una sola ventana más los cinco arquillos ciegos. En los restantes pisos varía el número de ventanas, separadas por columnillas cuyos capiteles en forma de zapata están dispuestos perpendicularmente al muro de la torre. Los tres últimos pisos llevan a manera de imposta una decoración de esquinillas como la de los ábsides. En el friso superior hay incrustaciones de cerámica y colorido distinto de la piedra. Todas las torres del valle de Boí siguen el canon (o proporción de medidas) de los minaretes, que consiste en que la altura es igual al perímetro. En el cuarto piso de la torre hay una pequeña campana

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